Fue por lana y salio trasquilado. Quiso echar lodo a Nelson Chui, pero salió más
embarrado de lo que pensó. Javier Alvarado fue citado al Congreso de la
República para explicar sobre las cartas fianza presentadas por COOPEX (la
empresa del ahora prófugo y corrupto aprista Rodolfo Orellana).
En todo momento trató de negar que en su
gestión se había recibido esos documentos, pero no pudo negar que en su gestión
se renovaron estas cartas fianza cuando ya se conocía del cuestionamiento que
habría sobre esta empresa.
Se conoce que Alvarado encargó a todos sus
funcionarios de confianza buscar y rebuscar en la documentación algo que pueda
dejar mal parado a Nelson Chui con el fin de tumbarlo en su candidatura en esta
segunda vuelta.
Desde hace días, los trabajadores movieron por
aire, mar y tierra el encargo que le
había dado su jefe Javier Alvarado.
Sin embargo, nada había de malo: casi al
finalizar la gestión de Nelson Chui se recibieron estas cartas, pero cuando
Coopex era una empresa legalmente autorizada para emitir estos documentos.
ALVARADO
NO RECHAZÓ CARTAS DE COOPEX
Aun así, Alvarado se fue con todo lo que tenía ante la
comisión del Congreso que investiga a este excandidato aprista, aprista al
igual que Andrés Tello. Se mató con que nunca recibió las cartas fianza en
cuestión, pero una pregunta le cayó como baldazo de agua fría: el congresista
Vicente Zeballos, presidente de ese grupo de trabajo, le preguntó ¿qué hizo
luego que conoció de estas cartas fianza? Al presidente regional no le quedó
más alternativa que decir que en su gestión “estas cartas fueron renovadas”.
En otras palabras, algunas empresas que ganaron
licitaciones en el gobierno regional presentar nuevamente estas cartas de
COOPEX y fueron aceptadas por sus funcionarios de confianza.
Pero ahí no queda la cosa. Luego de admitir que
en su periodo se renovaron dos cartas fianza, admitió también que nunca hizo
nada por observar este caso, aun cuando ya se conocía de los problemas
judiciales que pesaban sobre COOPEX.
Es más, nunca denunció, haciéndose cómplice de
estos actos irregulares dentro de la entidad regional.
“Pero fue una renovación. En ningún caso se le
otorgó la buena pro a un contratista que haya presentado como garantía cartas
fianza de COOPEX”, señaló cuando era duramente cuestionado por los miembros de
la comisión. Sus palabras aceptaban que no hizo nada por observar o rechazar
las cartas.
EMPRESAS
DEJARON OBRAS INCONCLUSAS
Cabe mencionar que las empresas denunciadas son
el Consorcio Cañete que se hizo cargo de la obra de reconstrucción del coliseo
de Imperial (Cañete) por S/.1'148,992, recibiendo un adelanto de S/. 98,395.00
nuevos soles.
Por otro lado, está el consorcio Doble A, que se adjudicó la
buena pro para renovar y mejorar el sistema de agua potable y alcantarillado en
el distrito de Naván, Oyón, recibiendo un adelanto de S/. 165,196.00 nuevos
soles. Finalmente, el Consorcio R&R se adjudicó la buena pro para iniciar
obras en el Hospital de Chancay, recibiendo un adelanto de S/. 216,951.00 nuevos
soles.
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