“Por
el amor de Dios, ¡ayúdenme a encontrar a mi hijo! , es mi más
preciado tesoro”, implora su afligida madre. Aquel martes 3 de marzo, Ernesto
Velasquez salió de su vivienda y se dirigió a un rumbo
desconocido.
Ella
detalla que su hijo sufre de epilepsia y que requiere de sus medicamentos
urgentemente. Su familia teme que haya sido secuestrado con engaños.
Ahora
la desesperada madre no está sola. Con el apoyo de su familia y sus solidarios
vecinos de la Av. Hipólito Unanue han formado una brigada para
buscar, día y noche, a Ernesto Velasquez.
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